El vicepresidente estadounidense Joe Biden y el presidente ucraniano Petro Poroshenko expresaron su alarma por el deterioro de la situación en el este de Ucrania, durante una conversación telefónica, anunció la Casa Blanca ayer.
Los dos dirigentes “expresaron su inquietud ante la intensificación de los combates en el este de Ucrania, donde las violaciones del alto el fuego por las fuerzas separatistas prorrusas, que recurren a menudo a artillería pesada, están en su máximo nivel desde 2015”, precisa la Casa Blanca.
Según Joe Biden, Estados Unidos “hace llegar a Rusia el mensaje de que el mundo está vigilante, y expresa la necesidad de que se apacigüe la situación”. También pide moderación a Ucrania.
Biden y Poroshenko “recordaron la necesidad de una solución política y diplomática del conflicto mediante la aplicación, por todas las partes, de los acuerdos de Minsk”, añadió la Casa Blanca.
Firmados en febrero de 2015 con la mediación de Francia y de Alemania y ante el presidente ruso Vladimir Putin, estos acuerdos prevén un alto el fuego asociado a medidas políticas, económicas y sociales para poner fin al conflicto.
En los últimos días, Rusia ha acusado a Ucrania de querer desestabilizar Crimea, península ucraniana que Moscú se anexó en marzo de 2014, y de preparar “actos de terrorismo” en esta región.
