La Casa Blanca anunció la desclasificación de un paquete de al menos 500 documentos de inteligencia relativos a la represión política en Argentina en las décadas de 1970 y 1980, y planes elaborados en el marco de la Operación Cóndor.
El paso representa “un esfuerzo histórico del Gobierno de Estados Unidos en buscar, identificar, revisar y proporcionar documentos que arrojen luz sobre los abusos a los derechos humanos en Argentina entre 1975 y 1984”, expresó la Casa Blanca en una nota.
Entre los documentos desclasificados el pasado lunes se incluye un reporte de la CIA sobre planes del Gobierno argentino, como parte de la Operación Cóndor, de enviar agentes a París y Londres para “liquidar líderes terroristas” y hasta activistas ligados a la oenegé Amnistía Internacional.
“La misión básica de los equipos de Cóndor a ser enviados al exterior”, afirma el documento, era “liquidar líderes terroristas de alto nivel. No terroristas también son aparentemente candidatos para asesinato”.
En otro de los documentos desclasificados, la oficina de la CIA en el interior del Departamento de Estado reportó que “seis naciones” sudamericanas que participaban de la Operación Cóndor se habían puesto de acuerdo para “la liquidación de latinoamericanos que viven en Francia”.
El paquete incluye un documento del Consejo de Seguridad Nacional (dependiente de la Casa Blanca ) fechado en agosto de 1978 y que relata las torturas a que fue sometido el dirigente socialista Alfredo Bravo, líder sindical y entonces copresidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, en Argentina.
En el documento, el funcionario Robert Pastor informó al entonces consejero de Seguridad Nacional, Andrew Brzezinski, sobre una conversación con Bravo en que el dirigente argentino narró los tormentos físicos a que fue sometido por el régimen de Jorge Videla.
Cuando visitó Buenos Aires, en marzo de este año, el presidente Barack Obama se comprometió públicamente a ampliar la búsqueda y desclasificación de documentos sobre la represión política en Argentina, y en agosto el secretario de Estado, John Kerry, entregó mil documentos al Gobierno argentino.
