El gobierno del presidente Donald Trump está pidiendo que aumenten las detenciones de padres migrantes y sus hijos después de ser detenidos a lo largo de la frontera con México, una medida denunciada por sus críticos como un intento cruel e ineficaz para disuadir a que las familias dejen de venir a Estados Unidos.
Las autoridades de inmigración notificaron el viernes que podrían buscar hasta 15 mil camas para las familias migrantes detenidas. El Departamento de Justicia también le pidió a un tribunal federal en California que permita que los niños permanezcan detenidos por más tiempo y en instalaciones que no requieran licencia estatal mientras esperan los procedimientos necesarios en las cortes de migración.
“La situación actual es insostenible”, escribió August Flentje, asesor especial del subsecretario de Justicia en documentos judiciales que buscan cambiar un acuerdo de larga data que rige la detención de niños migrantes. Cuanto más limitado sea el Departamento de Seguridad Nacional en las detenciones conjuntas de familias durante los procedimientos de inmigración, “será más probable que las familias intenten cruzar la frontera ilegalmente”, agregó.