El cese de las pruebas nucleares norcoreanas es la primera condición de Estados Unidos (EU) antes de sentarse a negociar con el régimen de Pionyang, dijo ayer domingo la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley.
Los norcoreanos “deben cesar sus pruebas nucleares, deben estar de acuerdo con hablar de la prohibición de sus armas nucleares” previo a toda negociación, señaló la diplomática en una entrevista con ABC News.
El cese de las pruebas nucleares debería extenderse por “un período suficientemente largo” antes de que las discusiones puedan pasar a “la fase siguiente”. “Esto no va a hacerse de la noche a la mañana”, subrayó Haley.
Donald Trump dijo que “podríamos hablar en cierto momento con Corea del Norte, pero muchas cosas deberían suceder antes”, agregó. Trump había afirmado el sábado que estaba dispuesto a conversar telefónicamente con el líder norcoreano Kim Jong-Un, luego de que aparecieran tímidas señales de una mejoría de las relaciones entre las dos Coreas tras meses de escalada y de retórica belicista entre Pionyang y Washington.
Corea del Norte procedió en los últimos meses a varios lanzamientos de misiles y en septiembre a un sexto ensayo nuclear, el más potente hasta ahora. En su mensaje de Año Nuevo, Kim Jong-Un aseguró que Pionyang había alcanzado su objetivo de acceder al estatuto de Estado nuclear.
Nikki Haley defendió recientes y fuertes declaraciones del presidente Trump que habían contribuido al aumento de las tensiones con Pionyang.