El presidente Donald Trump ordenó al Pentágono que “aniquile” al grupo terrorista Estado Islámico (EI) en Siria, dijo ayer el secretario de Defensa, Jim Mattis.
La iniciativa para matar a tantos yihadistas como sea posible en el terreno –en lugar de dejarlos abandonar una ciudad y perseguirlos cuando huyen– refleja la creciente urgencia por evitar que yihadistas con experiencia militar e ideología regresen a las capitales europeas y otras áreas.
El presidente ha ordenado “un cambio táctico desde [la política de] obligar al EI a salir de sus lugares seguros a través de combates de desgaste a rodear al enemigo en sus bastiones de modo de poder aniquilar al EI”, indicó Mattis. “La intención es evitar que combatientes extranjeros retornen a sus países o escapen”, añadió.
Trump, quien hizo campaña con la promesa de derrotar al EI, firmó inmediatamente después de asumir el cargo un decreto que otorgaba 30 días a sus generales para elaborar un nuevo plan para aplastar a los yihadistas. La revisión resultó en la nueva “campaña de aniquilación” que le dará a los comandantes mayor autonomía para tomar decisiones en el campo de batalla.
La coalición dirigida por Estados Unidos (EU) comenzó sus operaciones aéreas contra el EI en Siria e Irak hacia finales del verano de 2014.
