El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (EU) intensificó el pasado jueves sus gestiones para deportar a haitianos, como respuesta a miles de inmigrantes de ese país que han abrumado los cruces fronterizos con México.
Las nuevas medidas eliminan garantías especiales que evitaban la deportación de haitianos tras el terremoto en esa nación en 2010. Desde 2011, las autoridades de EU han evitado deportar a haitianos a menos que sean convictos de delitos graves o representen una amenaza para la seguridad nacional. Ahora serán tratados como personas de otros países.
El secretario de Seguridad Nacional Jeh Johnson dijo que la nueva posición no es aplicable a haitianos que recibieron estatus temporal de residentes y que están en EU desde enero de 2011.
Funcionarios de Seguridad Nacional dicen que unos 5 mil haitianos han sido parados en el puesto fronterizo de San Ysidro desde octubre, comparado con apenas 339 en el año fiscal 2015.
Muchos haitianos se han presentado además en el puesto de Calexico, California, al este de San Diego.
En reacción, el presidente Juan Carlos Varela expresó ayer su confianza de que la decisión de EU de una manera u otra hará que el flujo de emigrantes haitianos por Centroamérica disminuya. Habrá que “convencer” a estos emigrantes haitianos que “lo más conveniente es regresar a su país y no arriesgarse a atravesar toda Centroamérica hasta la frontera con EU para luego ser deportados”, indicó.
