El Departamento de Estado de Estados Unidos (EU), en su más reciente informe sobre derechos humanos, apuntó a la corrupción al referirse a Panamá.
El informe aborda varios escándalos de corrupción, entre los que destaca el relacionado con las planillas de los diputados de la Asamblea Nacional (AN).
Al explicar el caso, señala que la corrupción detectada involucró a familiares registrados en las planillas, a pesar de que estos no laboraban en el Legislativo.
Además, hace mención a la planilla 080, ahora 002, que contiene el personal de confianza contratado por los diputados.
También se incluyen las auditorías efectuadas por la Contraloría General de la República a las juntas comunales y municipios que manejaron las partidas circuitales de los diputados de la pasada administración de gobierno.
Al abordar la temática de libertad de expresión, el documento hace referencia a las demandas contra los medios de comunicación y periodistas que han sido citados a comparecer, y menciona las amenazas y ataques que diputados han hecho contra los medios en el pleno de la Asamblea, particularmente durante el periodo de incidencias.
En cuanto al sistema penitenciario nacional, el informe alude a las malas condiciones médicas y sanitarias de estos sitios, y a la escasez de guardias penitenciarios, precisando que en 2018 habían alrededor de mil 700, a pesar de que se calcula que el sistema necesita 2 mil 870 para operar correctamente.
El informe desarrolla ampliamente la sección que trata sobre corrupción, detallando los mecanismos anticorrupción que han sido implementados, aunque sin mayores frutos.
Finalmente, se abordan algunos temas más amplios, como la falta de representatividad racial y de género en importantes juntas directivas y puestos de toma de decisiones. Apunta, además, que la ley no prohíbe la discriminación por orientación sexual.
Anualmente, el Departamento de Estado de Estados Unidos publica un informe de este tipo.