El Gobierno de Estados Unidos establecerá una comisión para investigar la reacción del Departamento de Estado a los alegados “ataques” contra su personal diplomático en La Habana, apuntaron ayer fuentes coincidentes a la agencia noticiosa AFP.
El Comité de Relaciones Exteriores del Senado discutió en una audiencia ayer el estado de las investigaciones sobre lo ocurrido con 24 empleados de la embajada estadounidense en La Habana y la respuesta del Departamento de Estado a esa situación.
El presidente de ese comité, el senador cubano-estadounidense Marco Rubio, alegó que la comisión de revisión debió haber sido ordenada ya a inicios del año pasado, cuando se verificaron los primeros casos de empleados de la embajada con síntomas fuera de lo normal.
Durante la audiencia, tres funcionarios del Departamento de Estado apuntaron que continúan las investigaciones sobre lo ocurrido en Cuba, y coincidieron en que se trató de algún tipo de “ataque”.
Rubio afirmó ayer que es “irrelevante” saber si los ataques fueron realizados con algún dispositivo acústico o de microondas. “Al fin del día sabemos que hubo un ataque y que hubo lesiones a 24 estadounidenses trabajando y viviendo en La Habana como parte de la embajada”, dijo.
“Lo ocurrido es resultado de una tecnología sofisticada. Francamente, tan sofisticada que nosotros aún no la entendemos”, añadió.
Rubio mencionó la posibilidad de que los ataques hayan sido perpetrados por grupos autónomos dentro del Gobierno cubano, pero dijo no poseer evidencias sobre eso. “Los cubanos saben quiénes fueron los responsables, porque vigilan a todos, todos los días”, aseguró.
En su visión, los responsables “por estos ataques quieren introducir fricciones en las relaciones bilaterales, y además se trata de un grupo con capacidad tecnológica y experiencia para hacerlo”.
El Gobierno cubano niega de forma tajante responsabilidad en los episodios, y su gobierno informó, al fin de una severa investigación, no haber hallado ningún indicio de que esos episodios siquiera hayan ocurrido.
