Estados Unidos (EU) seguirá asistiendo a las reuniones de Naciones Unidas (ONU) sobre cambio climático mientras el presidente, Donald Trump, estudia retirar al país del Acuerdo de París.
Mientras los representantes de EU asisten la semana que viene a las conversaciones de la ONU en Bonn, Alemania, los asesores del presidente se reunirán el martes para decidir qué hacer con el pacto global, según funcionarios estadounidenses.
Aunque la preferencia de Trump ha sido retirarse del acuerdo, ha permitido que su hija, la asesora de la Casa Blanca Ivanka Trump, establezca un proceso de revisión, según un destacado funcionario del gobierno. El objetivo es asegurar que Trump reciba información, tanto de expertos del gobierno, como del sector privado antes de tomar su decisión.
Con ese fin, Ivanka Trump prevé celebrar una reunión el martes con el administrador de la Agencia estadounidense de Protección Medioambiental, Scott Pruitt, indicó el funcionario.
Pruitt es partidario de abandonar el acuerdo global y ha cuestionado los datos científicos que dicen que el ser humano ha contribuido al calentamiento global.
La decisión de participar en las conversaciones sobre clima de la ONU no debe interpretarse como un signo de que Trump haya decidido permanecer en el Acuerdo de París, añadió un funcionario del Departamento de Estado. Al contrario, EU enviará una delegación “mucho más pequeña” que en años anteriores, señaló.
Los funcionarios solicitaron el anonimato porque no estaban autorizados para comentar deliberaciones internas del gobierno.
En el Acuerdo de París, negociado en 2015 por el expresidente Barack Obama y mandatarios de todo el mundo, los países aceptaron compromisos no vinculantes de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. El pacto ayudó a consolidar el consenso global sobre la lucha contra el cambio climático, y grupos ambientalistas temen que se vea socavado si la economía más grande del mundo se retira de la iniciativa.
“Si EU se retira, será un paria”, dijo Andrew Light, asesor climático del World Resources Institute. “Estará al margen, y eso va a perjudicar los negocios estadounidenses”.
El funcionario del Departamento de Estado dijo que EU está centrado en asegurarse de que no se toman decisiones en Bonn la semana que viene “que perjudiquen nuestras medidas futuras”, socaven la competitividad de los negocios estadounidenses o restringen el crecimiento económico del país.
