Estados Unidos (EU) ordenó ayer el retiro de su personal diplomático no imprescindible de la Embajada en Bagdad debido a una amenaza “inminente” de las milicias iraquíes con vínculos iraníes, pero el presidente Donald Trump predijo que Irán “querrá hablar pronto” con su país.
Washington y Teherán han dicho que no tienen intención de ir a la guerra, pero las tensiones se han disparado en las últimas semanas y los críticos de Trump dicen que se está precipitando hacia un conflicto.
En una serie de tuits, el mandatario estadounidense intentó mostrar que la situación estaba bajo control, diciendo que no había discordia en la Casa Blanca y que Irán se mostrará dispuesta a negociar. “Estoy seguro de que Irán querrá hablar pronto”, escribió. Horas después del anuncio del retiro diplomático, un funcionario del Departamento de Estado se refirió a “las milicias iraquíes bajo el mando y control de los Guardianes de la Revolución”, como una amenaza “real”.
