Estados Unidos envió $60 millones a la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados palestinos para que pueda seguir operando, pero retuvo otros $65 millones, indicó un funcionario del Departamento de Estado ayer.
“Hay que efectuar un examen en profundidad de la agencia tanto de su funcionamiento como de su financiación”, dijo el funcionario, mientras Washington pidió a otros Estados que aumentaran sus contribuciones. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, afirmó que no fue informado de la decisión de Washington, pero se dijo “muy preocupado”. “Espero que al final le sea posible a Estados Unidos mantener el financiamiento”, dijo el jefe de la ONU , destacando que dicha agencia “no es una institución palestina, sino una institución de la ONU”.