El exdictador Manuel Antonio Noriega enfrenta un nuevo proceso judicial, tras ser vinculado con la muerte en Ecuador del líder guerrillero Fausto Arturo Jarrín, cabecilla del desaparecido movimiento guerrillero Alfaro Vive Carajo (AVC).
Ezra Ángel, abogado de Noriega, confirmó que ayer fue notificado por la Fiscalía General del Estado de Ecuador del proceso penal a su cliente.
Ángel informó que ayer mismo solicitó a las autoridades ecuatorianas copia del expediente en el que se vincula a Noriega con la detención de Jarrín, ocurrida en Panamá en 1986.
Detalló que en el proceso se involucra al exdictador y al Estado panameño, aunque dijo que tendrá mayores detalles cuando tenga copia del expediente.
Precisó que la defensa de Noriega en Ecuador fue asumida por un defensor de oficio y que esperará conocer más detalles del caso.
Fuentes judiciales revelaron que la Fiscalía Primera Superior tramitó en 2015 una asistencia judicial solicitada por el Gobierno de Ecuador y como parte de esta se le tomó declaración a Noriega y a otros testigos del caso.
Las fuentes también indicaron que un testigo panameño viajó a Ecuador, a comienzos de este año, para aportar su declaración sobre la detención de Jarrín en Panamá.
Según el diario ecuatoriano El Telégrafo, el movimiento AVC se originó en el año de 1983, encabezado por Jarrín y jóvenes universitario con tendencias izquierdistas, tras una serie de asaltos y acciones subversivas para obtener fondos. El grupo fue desmembrado y sus cabecillas detenidos.
En 1986, Jarrín escapó de prisión por un túnel y viajó a Panamá con una identidad falsa.
Su idea era seguir hasta Cuba, pero fue detenido por miembros de los organismos de inteligencia panameños al mando de Noriega, y entregado a funcionarios del Ejército ecuatoriano, que lo llevaron de vuelta a ese país, donde fue torturado y luego apareció muerto.