Ecuador informó ayer que suspendió el sistema de comunicación de su embajada en Londres que permitía al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, tener contacto con el exterior.
El Gobierno tomó la decisión luego de que Assange se pronunciara esta semana sobre Cataluña y la crisis entre Moscú y Londres por la expulsión de diplomáticos, pese a la advertencia de Ecuador de evitar comentarios sobre asuntos políticos locales e internacionales.
Ecuador justificó la medida argumentando que el comportamiento del australiano pone en riesgo las “buenas relaciones” que mantiene con Reino Unido, los Estados de la Unión Europea y otros países.