Instituciones como el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) cuestionan que las promotoras estén desarrollando proyectos muy cerca de áreas vulnerables a inundaciones y deslizamientos de tierra.
La responsable de la dirección de Prevención y Mitigación de Desastres de esa entidad, Yira Campos, indicó que el río Aguacate en Arraiján es una “bomba de tiempo”, pues en sus riberas se levantan urbanizaciones de forma acelerada.
“Hay que prestar atención a la gestión de riesgos en lo que respecta a sistemas pluviales y desastres”, agregó.
Incluso, Campos señaló que al Sinaproc han llegado peticiones de inspección para edificar proyectos en áreas donde ya se reportaron tragedias. Tal es el caso de la barriada Prados del Este, que se anegó en 2004 con un saldo de 16 muertos y cientos de damnificados.
Sobre este tema, la Cámara Panameña de la Construcción sostiene conversaciones con entidades del Estado, mientras que el Gobierno indica que exige a las empresas cumplir con las normativas para garantizar la seguridad de las personas.
