Dos exalcaldes ruandeses serán juzgados a partir del próximo martes en París, Fracia, por su supuesta participación en el genocidio ruandés de 1994, que causó 800 mil muertos, el segundo juicio impartido por la justicia francesa con el objetivo de investigar las masacres en el país africano.
Octavien Ngenzi y Tito Barahira, que niegan los hechos, están acusados de haber participado directamente en la masacre de cientos de tutsis refugiados en la iglesia de Kabarondo, una localidad del este de Ruanda, el 13 de abril de 1994.
Sobre los dos hombres, alcaldes sucesivos de la ciudad, pesan cargos de crimen contra la humanidad, genocidio y práctica masiva y sistemática de ejecuciones para aplicar un “plan concertado, con el fin de destruir” el grupo étnico tutsi.
Este juicio, que durará ocho semanas, se celebra dos años después del de Pascal Simbikangwa, un excapitán del Ejército ruandés condenado a 25 años de reclusión criminal por complicidad en crímenes del genocidio en el país africano.