Las fuerzas sirias combatían ayer a los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) que infligieron un revés al régimen al cortar una carretera estratégica entre Homs y Palmira, pocos días después de celebrar la reconquista de la ciudad antigua.
En el norte del país, en la ciudad de Alepo, una cierta calma volvió ayer tras una noche de bombardeos por parte del régimen y de los rebeldes.
Según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), el EI “pudo cortar la carretera entre Homs y Palmira cerca del aeropuerto militar de Tiyas, tras un ataque iniciado en el este de Homs”.
Las dos ciudades están controladas por el régimen de Bashar al Asad. A finales de marzo, sus tropas, con el apoyo de la aviación rusa, lograron retomar a los yihadistas la ciudad de Palmira, conocida como “la perla del desierto”, inscrita por la Unesco en el patrimonio mundial de la humanidad. Para celebrar este éxito, Moscú y Damasco organizaron la semana pasada varios conciertos en el anfiteatro de la ciudad antigua.
“El cierre de la carretera es el ataque más importante del EI desde que el ejército retomara Palmira con la ayuda de los rusos el 27 de marzo”, declaró el director del OSDH, Rami Abdel Rahmane.
“Se producen intensos combates entre las fuerzas del régimen y Dáesh (acrónimo en árabe del EI)”, prosiguió.
“Dáesh tiene rodeada Palmira por todos los lados salvo en el suroeste”, precisó. Los combatientes del EI se encuentran a 40 km al oeste de Palmira, a 25 km al este, a 10 km al norte y a 12 km al sur, según el OSDH.
Dicha carretera es “la carretera principal entre Homs y Palmira, pero no es la única, hay otras” entre las dos ciudades, agregó Abdel Rahmane.
En este conflicto tan inestable, el EI lleva a cabo una táctica de acoso contra el ejército sirio atacando sus puntos más débiles para retirarse cuando el régimen contraataca, y causarle luego estragos en otro frente.
En la misma zona, una fuente militar afirmó a la agencia oficial Sana que la aviación había bombardeado al EI cerca del yacimiento de gas de Shaer, al noroeste de Palmira, en manos de los yihadistas desde el jueves.
En el norte del país, varios barrios de Alepo fueron bombardeados por el régimen y los rebeldes el martes por la noche, a pesar de la tregua temporal. Pero el miércoles por la mañana, la ciudad se encontraba bajo una cierta calma, según periodistas de la AFP.
Ataques de la fuerza aérea del régimen alcanzaron posiciones rebeldes en varios barrios en el norte y en el este de la ciudad, la segunda más importante de Siria , dividida desde 2012.
El OSDH registró disparos de artillería en dos zonas controladas por el régimen en la ciudad. La agencia oficial Sana indicó por su parte que una persona había muerto por disparos de combatientes de un “grupo terrorista” en el barrio en manos del régimen.
En el este, un ataque aéreo del régimen dejó al menos siete civiles muertos, en la provincia de Deir Ezzor.
