AUTONOMÍA

Elevar a rango constitucional la CSS genera discrepancias

Elevar a rango constitucional la CSS genera discrepancias
Elevar a rango constitucional la CSS genera discrepancias

Comenzaron a surgir voces en contra de la propuesta del director de la Caja de Seguro Social (CSS), Enrique Lau Cortés, que busca elevar la entidad a rango constitucional.

Lau Cortés entregó el pasado 11 de octubre a la Comisión de Gobierno, Justicia y Asuntos Constitucionales de la Asamblea Nacional la iniciativa que anunció cuando tomó posesión el pasado 1 de octubre.

El director de la CSS explicó que, al elevar la institución a título constitucional, se logrará la autonomía suficiente para garantizar su sostenibilidad operacional y financiera.

No obstante, la propuesta del nuevo director de la CSS encontró oposición en la Comisión de Alto Nivel (CAN) para mejorar el sistema público de salud.

En una nota dirigida al presidente de la comisión de Gobierno, Leandro Ávila, la CAN plantea los aspectos por los que, de acuerdo con el criterio de sus integrantes, no es viable esta iniciativa.

Uno de los aspectos que llevan a la CAN a no estar de acuerdo con la propuesta es que, a su juicio, se crearán fueros y privilegios que convertirían a la CSS en una institución intocable.

Asimismo, la comisión cuestiona que la iniciativa no le fue consultada y tampoco se conoce ninguna consulta pública sobre el particular.

Además, sostiene que la exposición de motivos no contiene los elementos que sustenten la propuesta de elevar a título constitucional la CSS.

En ese sentido, la CAN asegura que se crea un blindaje de los órganos superiores de gobierno de la institución, propiciando la “dicotomía” en materia de salud, y se busca un “blindaje financiero” que no resuelve los problemas intrínsecos de funcionamiento de la CSS.

La nota de la CAN, que lleva la firma de la presidenta encargada, Marta Escobar, advierte de que están proponiendo una institución independiente, que sobrepasa la rectoría sanitaria conferida indelegablemente al Estado a través del Ministerio de Salud (Minsa).

Además, consideran que esta propuesta “le da la facultada a la junta directiva para nombrar y remover al director y subdirector general. Sin embargo, los miembros de la junta directiva de la CSS sí serán nombrados por el Ejecutivo, lo que no evita la injerencia política partidista hacia la institución”.

En la misiva, las 18 organizaciones que conforman la CAN dejaron claro que rechazan esta propuesta, porque, afirman, no mejora los problemas de funcionamiento que tiene la entidad.

Otra entidad que entregó su punto de vista a la comisión de Gobierno, Justicia y Asuntos Constitucionales fue la Asociación Nacional de Funcionarios Administrativos de la CSS (Anfaccs).

La Anfaccs, como la CAN, planteó en un comunicado que es inviable que, al igual que se hizo con el Canal de Panamá, se adicione otro título a la Constitución que se denomine CSS. Por ende, solicitó una serie de modificaciones, adiciones y supresiones a la propuesta.

Uno de los cambios planteados es dejar intacto el concepto de “seguridad social” establecido en el Título III de la carta magna, dado que es de reconocido universalmente y está claramente definido como un derecho fundamental en los convenios de la Organización Internacional del Trabajo y en instrumentos de la Organización de Naciones Unidas, de los cuales Panamá es signataria.

En su nota, los miembros de Anfacss consideraron que eliminar este concepto de la Constitución llevaría a dejar sin rango constitucional los 12 principios que rigen el sistema de seguridad social que administra la CSS.

Además, advirtieron de que en la propuesta que presentó el director de la CSS se le otorga a los directores de esta entidad más poder del que ya tienen, ya que se les faculta para escoger, nombrar y destituir su personal, así como fijar su remuneración.

Por su parte , la presidenta de la Fundación Nacional de Artritis Reumatoidea de Panamá, Enma Pinzón, expresó que, en principio, esa entidad estaba de acuerdo con elevar a título constitucional la institución, pero al comenzar a leer la propuesta se dio cuenta de que necesita más consulta y aportes de los “dueños” de la entidad, es decir, los usuarios, así como de otros actores.

Este diario trató de conocer la versión del director de la CSS, sobre la oposición que está surgiendo a su propuesta, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.

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