El Ministerio de Salud (Minsa) da seguimiento a seis mujeres embarazadas infectadas con el virus zika.
La directora nacional de Salud, Itza Barahona de Mosca, explicó que a estas mujeres se les hace seguimiento con ultrasonidos, a fin de verificar el crecimiento de la cabeza del feto.
El tamaño de la cabeza es el indicador que los médicos utilizan para determinar si el niño tiene microcefalia; es decir, que su cráneo es más pequeño de lo normal.
No obstante, para Barahona de Mosca el control del embarazo y del infante al nacer son la clave para prevenir las secuelas que la enfermedad puede causar.
Basó su afirmación en el hecho de que no todas las mujeres embarazadas darán positivo al zika, porque en el 80% de los casos la enfermedad pasa desapercibida.
Agregó que es importante el control periódico del recién nacido, ya que, como se trata de una enfermedad nueva, se desconoce si puede tener secuelas posteriores.
En tanto, un informe epidemiológico del Minsa, elaborado el pasado 17 de abril, indica que desde que apareció el virus en diciembre de 2015 se ha detectado en el país 169 mujeres embarazadas sospechosas de portarlo, buena parte de ellas en el tercer trimestre de gestación. Al final, 62 dieron positivo.
Este año, se ha sospechado mil 157 casos, de los cuales 13 resultaron positivos.
El informe detalla que desde que se originó el brote hasta el presente se han registrado en el país 952 casos de zika, un virus transmitido por el mosquito Aedes aegypti, mismo vector que propaga el dengue, el chikungunya y la fiebre amarilla.
