Nueve consorcios presentaron ayer propuestas para precalificar a la licitación de la línea 3 del Metro de Panamá. Entre ellos, algunos están conformados por empresas implicadas en casos de corrupción, o son polémicos contratistas recientes del Estado panameño.
Una de esas empresas es la brasileña Andrade Gutierrez, que junto con Odebrecht protagonizó el escándalo de corrupción que desveló un esquema de fraude alrededor del mundo a través de los contratos de la estatal petrolera Petrobras, expuesto por la operación Lava Jato.
Además, Andrade Gutierrez reconoció la existencia de un cártel para adjudicarse los contratos de construcción de los estadios del Mundial de Fútbol de 2014. En su grupo está la española OHL, ligada en su país y en México a casos de corrupción.
Otro consorcio es liderado por China Harbour Engineering Company LTD, cuya matriz fue inhabilitada por el Banco Mundial –en 2011 y hasta 2017– para participar en proyectos de carreteras y puentes financiados por esa entidad, por supuestas prácticas fraudulentas en Filipinas.
También figura la española FCC, cuyo accionista mayoritario es el magnate mexicano Carlos Slim. Socia de Odebrecht en las líneas 1 y 2 de Metro, se adjudicó en el pasado gobierno obras investigadas por sobrecostos.
Además, Salini Impregilo, empresa que integró el consorcio Grupo Unidos por el Canal, que construyó el tercer juego de esclusas y que ahora reclama $6 mil 58 millones, casi el doble del monto adjudicado en el contrato, por supuestos sobreprecios.
VEA: Nueve consorcios, tras la línea 3

