El presidente de México, Enrique Peña Nieto, nombró a José Meade como nuevo secretario de Hacienda en sustitución de Luis Videgaray, su mano derecha en el Gobierno, en medio de un magro crecimiento económico y los coletazos de la controvertida visita del candidato estadounidense Donald Trump la semana pasada.
Tras una exitosa aprobación de varias reformas en los primeros años de la administración de Peña, la gestión de Videgaray se deterioró por los bajos precios del crudo, el debilitamiento del peso y recientes alertas de las agencias calificadoras por el alto endeudamiento de la segunda economía latinoamericana.
El sector empresarial ya no lo veía con buenos ojos después de que no cediera a las presiones de modificar una reforma fiscal que empresarios dijeron puso a pagar más impuestos a quienes ya pagaban.
A esto se sumó una andanada de críticas después de que medios de prensa señalaran a Videgaray como el funcionario que influyó sobre Peña para que invitara al candidato republicano Trump, algo mal visto por la oposición debido a su plan de construir un muro fronterizo para detener la inmigración ilegal.
José Meade, doctor en economía por la Universidad de Yale y de 47 años, es visto como un negociador por excelencia y ya fue secretario de Hacienda desde septiembre de 2011 hasta el final de la administración del expresidente Felipe Calderón, en 2012.
Actualmente se desempeñaba como secretario de Desarrollo Social y antes fue canciller.
Su nombramiento ocurre un día antes de la fecha límite para que el Gobierno presente al Congreso el proyecto de presupuesto de 2017, cuya discusión será especialmente álgida debido a que se esperan fuertes recortes al gasto público.
