La ampliación a cuatro carriles de la carretera Panamericana, en el tramo Santiago-David, uno de los megaproyectos que quedaron pendientes de la administración pasada, fue entregada ayer por el presidente de la República, Juan Carlos Varela.
La obra, de 188 kilómetros, que incluye la construcción de 29 puentes, 84 retornos, 17 puentes peatonales, 2 nuevos carriles y la rehabilitación de los 2 existentes, así como la colocación de amortiguador de impacto para protegerla, implicó una inversión de mil 86 millones de dólares.
Varela manifestó que “esta obra se licitó y contrató en el gobierno anterior. No quiero hablar de cómo se licitó. Eso no me toca a mí. A mí me toca proteger las obras, los empleos y corregir los errores administrativos”.
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Ramón Arosemena, dijo que esta obra impulsará el comercio internacional, sobre todo el que se mantiene con los países centroamericanos.
