Uruguay y Brasil intercambiaron acusaciones y reproches ayer respecto al traspaso a Venezuela de la presidencia del bloque Mercado Común del Sur (Mercosur), cuyo puesto quedó vacante el pasado 29 de julio, cuando venció el mandato pro-témpore de Uruguay.
El canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa acusó a su par brasileño José Serra de haber llegado a Montevideo el 5 de julio, en un intento por “comprar el voto” del Gobierno uruguayo para que no traspasara la presidencia del bloque a los venezolanos.
El comentario de Serra “molestó mucho” al presidente Tabaré Vázquez, expresó Nin Novoa, según la versión taquigráfica de su comparecencia ante la comisión, publicada ayer por el diario local El País.
“No nos gustó mucho que viniera a Uruguay a decirnos –lo hizo público, por eso lo digo– que venían con la pretensión de que se suspendiera el traspaso y que, además, si se suspendía, nos iban a llevar en sus negociaciones con otros países, como queriendo comprar el voto de Uruguay”, explicó Nin Novoa ante la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara de Diputados el pasado 10 de agosto, según actas hechas públicas.
La Cancillería brasileña respondió horas más tarde ayer, con un comunicado en el cual mostró su disgusto con los dichos de Nin.
“El Gobierno brasileño recibió con profundo descontento y sorpresa las declaraciones del canciller Nin Novoa sobre la visita del ministro José Serra al Uruguay”, dice una declaración oficial de Itamaraty. “El tenor de las declaraciones no es compatible con la excelencia de las relaciones entre Brasil y Uruguay”, agregó.
El comunicado destaca que el secretario general de las Relaciones Exteriores de Brasil convocó al embajador de Uruguay en Brasilia para una reunión “en que expresó el profundo descontento de Brasil con las declaraciones y solicitó aclaraciones”.
Uruguay dio por finalizado su turno en la presidencia rotativa del organismo, a pesar de la oposición de Brasil, Argentina y Paraguay que no deseaban que Venezuela asumiera la presidencia.
El acto de traspaso habitual en reunión de presidentes no se realizó, pero el gobierno de Vázquez, a diferencia de sus socios, reconoce a Venezuela en ese puesto luego de que Caracas se declaró en ejercicio del cargo, de facto, el pasado 5 de agosto.
“Venezuela asume plenamente. Muy pronto daremos a conocer el cronograma de reuniones, de actividades, los planes que tiene el presidente Maduro para esta presidencia pro témpore (...)”, declaró la canciller Delcy Rodríguez a la prensa ese día tras izar la bandera del bloque en la Casa Amarilla, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, en presencia de los miembros del cuerpo diplomático.
Se supone que la presidencia debe rotar cada seis meses en orden alfabético. Pero los gobiernos de derecha instalados recientemente en Argentina, Brasil y Paraguay se han opuesto a que Venezuela tome el mandato. Argumentan que la campaña del presidente Nicolás Maduro contra la oposición venezolana va contra el espíritu de la carta fundadora del bloque comercial.
En medio de esta nueva fase de la polémica por la presidencia del Mercosur, la noche del lunes la canciller Rodríguez emitió un comunicado en el que reiteró que la Cancillería “rechaza las maniobras y falsarias antijurídicas (...) que pretenden vender la infame especie sobre el incumplimiento de Venezuela en los compromisos asumidos en el Protocolo de Adhesión al Mercosur”. Por ello, agrega, Caracas “denuncia ante la comunidad internacional la persistencia de estos gobiernos [Brasil, Paraguay y Argentina] en vulnerar los tratados constitutivos de Mercosur”.
Por su parte, el mandatario uruguayo, Tabaré Vázquez, advirtió de que Venezuela formará parte del bloque en tanto no se aplique la cláusula democrática.
El Mercosur cuenta en su normativa interna con la posibilidad de suspender a alguno de sus socios si los demás consideran que hubo un quiebre institucional que afecta la democracia. La aplicación de esa cláusula no ha sido discutida oficialmente para el caso venezolano, aunque Paraguay ha pedido a través de su canciller Eladio Loizaga “que [Venezuela] ponga en libertad a sus presos políticos, que haga gestos que lo comprometan con la democracia”.
Venezuela se convirtió en el quinto miembro permanente de Mercosur en 2012.
