Miles de personas participaron ayer en manifestaciones antiinmigrantes en Europa, en el marco de una jornada organizada por el movimiento islamófobo alemán Pegida.
Las dos principales manifestaciones tuvieron lugar en Dresde, cuna del Pegida, donde se concentraron entre 6 mil y 8 mil personas, y en Praga, con la asistencia de unas 5 mil.
Durante la jornada, se produjeron varios choques entre fuerzas del orden y manifestantes. Una veintena de personas fue detenida en Calais, norte de Francia, durante una concentración hostil que había sido prohibida por las autoridades locales, según fuentes concordantes.
En Ámsterdam, fuerzas antidisturbios detuvieron a una docena de manifestantes pro y anti-Pegida, tras registrarse enfrentamientos con la policía. También hubo disturbios en Dublín. Otras se desarrollaron en un ambiente más calmo, como en Varsovia, Bratislava, Graz (sur de Austria) o Birgmingham, segunda ciudad más poblada del Reino Unido.
El Pegida (Patriotas Europeos Contra la Islamización de Occidente), movimiento de extrema derecha nacido en 2014, convocó a manifestarse en 14 países.
En 2016, Alemania acogió una cifra récord de 1.1 millones de candidatos al asilo.