El Gobierno español en funciones ha propuesto para un alto cargo del Banco Mundial (BM) al exministro conservador de Industria José Manuel Soria, quien renunció en abril al verse citado en el escándalo de las revelaciones de los documentos de la firma legal Mossack Fonseca
La decisión ha suscitado reacciones airadas contra el Gobierno en funciones del Partido Popular (PP), una formación cuya imagen se ha deteriorado por su implicación en numerosos casos de corrupción destapados en los últimos años.
El pasado sábado los socialistas y el partido de izquierdas Podemos solicitaron la comparecencia urgente en el Parlamento del ministro de Economía, Luis de Guindos, para que dé explicaciones.
En un comunicado emitido la noche del viernes, el Ministerio de Economía anunció que seleccionó al exministro del conservador Partido Popular para ocupar uno de los 25 asientos de director ejecutivo del BM, con sede en Washington. El texto hacía valer su “dilatada experiencia” y su “historial de servicio público”.
El desempeño del cargo corre del 1 de noviembre próximo al 31 de octubre de 2018. Se trata de un cargo que España comparte con México, Venezuela y cinco países centroamericanos (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua).
Soria, quien enfrentó acusaciones judiciales por casos de corrupción, salió del gobierno interino de Mariano Rajoy en abril, al aparecer su nombre como administrador hasta 2002 de una firma domiciliada en la jurisdicción opaca de Jersey en los documentos filtrados del bufete panameño de abogados Mossack Fonseca.
Soria negó en principio algún vínculo con la firma, para luego aceptar que fue fundada por su padre.
La decisión ha sido fustigada por los centristas de Ciudadanos, que pactaron un infructuoso acuerdo de investidura con el presidente Mariano Rajoy, que incluía medidas anticorrupción.