El presidente catalán cesado, Carles Puigdemont, aseguró ayer que “por el momento” piensa continuar en Bélgica, un día después de que la justicia española retirara la orden de extradición europea contra él y cuatro de sus exconsejeros por rebelión.
Sus declaraciones llegan la víspera de una protesta en la capital belga de organizaciones independentistas para apelar a Europa sobre la situación de Cataluña y en la que esperan la presencia de “más de 20 mil personas”.
Los cinco políticos se encuentran en Bélgica desde finales de octubre, cuando el Gobierno español tomó bajo su tutela la autonomía de Cataluña, cesó al Ejecutivo catalán y convocó a elecciones anticipadas en esta región, en respuesta a la declaración de independencia por el Parlamento catalán.
A pesar de criticar las decisiones de Madrid, las fuerzas independentistas decidieron concurrir a las elecciones del 21 de diciembre y gran parte del Ejecutivo cesado se presentará, pero en dos listas: ‘Junts per Catalunya’ con Puigdemont (derecha) a la cabeza, y Esquerra Republicana de Catalunya (izquierda).
Preguntado sobre si en caso de ser elegido diputado regional regresará a España, el líder independentista dejó la puerta abierta a volver, aunque lo supeditó a la respuesta de Madrid.
“Después de las elecciones, los que salgamos elegidos diputados (...) seremos diputados y tomaremos posesión de nuestra acta”, aseguró Puigdemont , quien expresó que la “intención de volver” la tienen desde que llegaron a Bélgica.
Si los resultados conducen a reelegir al gobierno cesado por Madrid y si España se compromete a respetar el resultado, “debemos volver”, pero “debemos conocer primero la respuesta”.
Desde Madrid, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, reiteró que no aceptará“de ninguna manera que se rompa la soberanía nacional”, en declaraciones a la prensa con motivo del día de una Constitución que se comprometió a reformar a cambio del apoyo de la oposición a su respuesta en Cataluña.
