Estacionamientos municipales, estancados

Estacionamientos municipales, estancados
La Anam podrían rechazar el EIA de estos proyectos, pero aún no los han presentado. LA PRENSA/Ricardo Iturriaga.

La construcción de mil 331 estacionamientos subterráneos que licitó en 2013 la Alcaldía de Panamá está estancada.

A seis meses de que se entregaron las órdenes de proceder para las obras, la entidad no ha presentado el estudio de impacto ambiental (EIA) a la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).

La iniciativa de la alcaldesa Roxana Méndez, cuyo monto asciende a $32.5 millones, ha generado el rechazo de la comunidad e incertidumbre en los pequeños comerciantes.

El 10 de octubre de 2013, la alcaldesa y el presidente de la República, Ricardo Martinelli, entregaron la orden de proceder para construir los primeros mil 111 estacionamientos, pero aún no tienen avances.

Los contratos fueron otorgados bajo la modalidad “llave en mano” a las empresas Estacionamientos Unidos, S.A. y Plaza Parking, S.A.

El primer consorcio debe edificar 362 aparcamientos en el parque Porras y 449 en el parque Francisco Arias Paredes. En ambas plazas, ubicadas entre avenida Cuba y Perú, se hace una inversión privada de $14 millones.

Mientras que Plaza Parking, S.A., a un costo de $7 millones, hará 300 estacionamientos en el parque Harry Strunz, ubicado entre calle 50 y calle 58 oeste.

Méndez adjudicó 10 días después a la empresa Estacionamientos Dynamic 5, S.A. el proyecto para construir 220 estacionamientos subterráneos en el Mercado de Artesanías y Buhonerías, en la plaza 5 de Mayo, por $11.5 millones.

El representante de los pequeños comerciantes de los quioscos conocidos como “cuara a cuara”, Rigo Velásquez, informó que la alcaldía se comprometió a reubicar a los 24 dueños sobre calle 35 durante el período que se ejecute la obra.

No obstante, ese anuncio se hizo desde enero pasado y todavía se mantienen en el sitio que han ocupado en las últimas tres décadas.

Velásquez señaló que tal vez el proyecto empezará después de las elecciones.

Por otro lado, los residentes de Obarrio rechazan los aparcaderos sobre el parque Harry Strunz.

El presidente del comité de acción de Obarrio, Felipe Rodríguez, dijo que la obra no ha sido consultada con la comunidad y llevan más de tres meses esperando a que llegue el EIA a la Anam.

Su temor radica en que una reunión informativa que hubo con los vecinos fue incluida como una consulta ciudadana, hecho que es repudiado por los residentes.

Mientras tanto, en el Mercado de Artesanías en la plaza 5 de Mayo, los arrendatarios siguen en la incertidumbre.

El presidente de la Asociación de Usuarios del Mercado de Artesanías, Gerardo Cárdenas, informó que exigieron una reubicación céntrica mientras dure la obra y una compensación por las mejoras realizadas al local.

Sin embargo, esta exigencia ha causado demora en los acuerdos, añadió Cárdenas.

Cuestionan proceso

El coordinador de la Red Ciudadana Urbana de Panamá, Tomás Engler, acotó que la organización que representa a 22 gremios de vecinos de la ciudad, rechaza el proyecto de los estacionamientos en los parques, pues no hay ningún estudio técnico sobre el tema.

Engler puso de ejemplo que a falta de proyectos bien estudiados fue que se descartó la idea de construir aparcaderos debajo del parque Andrés Bello, en el corregimiento de Bella Vista.

En tanto, el presidente de la Asociación de Derecho Ambiental, Donaldo Sousa, dijo que no se ha revelado cuánto se gastará en el mantenimiento de estas obras y de qué manera se van a costear, razón por la que catalogó como “ irracional” entregar contratos “llave en mano”, sin EIA aprobado.

Mientras que el representante de Bella Vista, Ricardo Domínguez, apostó a que sea la próxima administración alcaldicia la que decida la vialidad de estas obras.

Domínguez dijo oponerse a la eliminación de los pocos espacios verdes en los barrios de la ciudad y reiteró que se opte por habilitar los lotes baldíos para usarlos como área de aparcaderos.

Este medio solicitó una versión de la alcadesa Roxana Méndez y sus asesores, pero aunque sus voceros dijeron que responderían, no lo hicieron.

Edición Impresa