La situación del jaguar en las selvas del Chagres, en Colón; en el Mamoní, entre Panamá y la comarca Guna Yala; y en Darién, el impacto de la presión de las comunidades cercanas, está siendo estudiada por diferentes organizaciones científicas que buscan medir también el impacto de la cacería y la presión que ejercen las comunidades cercanas al hábitat de los felinos.
En 2016 se abatieron al menos 40 jaguares y desde 1989 se han registrado 293 jaguares muertos, sobre todo por cacería, según Yaguará Panamá.
Tras la pista del jaguar
Una oportunidad para el jaguar
