Un grupo de estudiantes del colegio Richard Neumann formó ayer, en horas del mediodía, una cadena humana frente al centro educativo para exigir a sus profesores que les impartan clases.
Los alumnos, procedentes de puntos lejanos del distrito de Panamá, como el corregimiento de Tocumen, respondieron al llamado que la asociación de padres de familia del plantel les realizó a los acudientes el pasado miércoles.
El presidente de esta agrupación, Javier Collins, manifestó que los docentes deben entender que la paralización de clases, que ya tiene dos semanas, afecta a los estudiantes.
Tanto Collins como Dayren Jiménez, alumna de undécimo grado, coinciden en que los acudientes invierten en pasaje tres dólares diarios para enviar a sus hijos a la escuela.
Jiménez, residente en Tocumen, explicó que en los últimos días han asistido al plantel y, aunque los educadores están presentes, no los atienden.
Sobre este tema, el vocero de la Unión Nacional de Docentes de Panamá, Diógenes Sánchez, aseguró que detrás de la protesta estaba la ministra de Educación, Lucy Molinar.
Sánchez denunció que la huelga no se suspende por la “actitud intransigente” de Molinar, quien no acepta sentarse a dialogar.
Desde el Ministerio de Educación negaron las acusaciones de Sánchez y comunicaron que 71 escuelas de Azuero entregaron su plan de mejoras, para llegar a 998 las que han cumplido con este requisito.