El presidente Donald Trump prometió ayer tomar medidas para mejorar los controles sobre los compradores de armas, tras el tiroteo mortal en una escuela secundaria de la Florida, mientras cientos de estudiantes protestaron en varias ciudades de Estados Unidos (EU) para exigir límites a la venta de pistolas.
El mandatario expresó su compromiso en una reunión sobre seguridad escolar en la que participaron seis estudiantes de la secundaria Marjory Stoneman en Parkland, Florida, donde 17 estudiantes y educadores fueron asesinados por un joven con un rifle de asalto semiautomático AR-15, en lo que fue el segundo tiroteo más mortífero en una escuela pública del país.
Entretanto, un centenar de estudiantes de Parkland exigió también ayer un mayor control en la venta de armas en EU, en su primer encuentro con legisladores estatales.
“Nadie debería pasar nunca por lo que nosotros pasamos”, dijo una de las estudiantes, Sofie Whitney, a los legisladores locales en la capital de Florida, Tallahassee.
“Diecisiete compañeros y profesores fueron asesinados por un monstruo mentalmente inestable, algo que fácilmente se podría haber evitado si hubiese habido un control de antecedentes adecuado y un examen de salud mental”, añadió.
Vitoreados por manifestantes y con el apoyo de estudiantes de todo el país, los sobrevivientes del tiroteo de hace una semana en la escuela Marjory Stoneman Douglas salieron el martes de Parkland, una pequeña ciudad vecina a Miami, hacia la capital en el extremo norte de Florida, para sostener sus primeras reuniones políticas.
Con su mensaje Never Again (nunca más), han concitado atención nacional y, en el camino, cosecharon su primer éxito.
Los llamados “chicos de Parkland” organizan una “Marcha por nuestras vidas” el 24 de marzo en Washington -inspirada en la “Marcha de las mujeres” del año pasado-, que suma donaciones de George Clooney, Oprah Winfrey y Steven Spielberg, entre otros.
