Entre el público, Luis Sáenz estaba atento al debate. Un poco más allá, en la mesa principal, la exmagistrada de la Corte Suprema de Justicia, Esmeralda Arosemena de Troitiño, y el procurador de la Administración, Rigoberto González intercambiaban opiniones sobre ética, solidaridad, honradez, civismo. En fin, sobre esos valores que hoy día la sociedad parece estar perdiendo.
El público era numeroso. Estudiantes todos colmaban el salón de conferencias del colegio San Agustín, ubicado en David, provincia de Chiriquí, donde permanecieron cerca de cuatro horas escuchando a los invitados de la Fundación de Ética y Civismo, un esfuerzo que lleva adelante Luis H. Moreno, reconocido banquero de la localidad.
En la sala, el silencio solo era interrumpido por esporádicos aplausos que se permitían los jóvenes cuando los panelistas los urgían a que por ningún motivo abandonen el barco seguro de la ética, el cual debe guiarlos hacia puerto seguro, tanto en su vida personal como profesional.
A cada palabra de los panelistas, el alumno del onceavo B Luis Sáenz movía la cabeza afirmativamente, y durante el periodo de preguntas, se animó, se lanzó a hacer la primera pregunta: ¿Qué opinan de la elección del presidente Varela? ¿Fue transparente?
Un leve rumor se escuchó en el auditorio cuando la pregunta flotaba en el aire, cual pompa de jabón. En ese instante, Arosemena de Troitiño la tomó para sí: “Qué pregunta más difícil”, dijo.
Para responderla, inicialmente se fue por la orilla, señalando que los ciudadanos debemos convertirnos en vigilantes para que los políticos cumplan lo que prometen cuando están en campaña. “Como sociedad decidimos quién es la persona que va a conducir el Estado, y por eso tenemos el derecho de cuestionar y evaluar la gestión como positiva o negativa. Ese es nuestro derecho”, argumentó.
“Ahora debo indicar que en esta gestión de gobierno hay algunas cosas que no especificó, que no se han alcanzado, que están en expectativa”, añadió.
De Troitiño adujo que hay que exigir transparencia, y que los estudiantes deben ejercer este derecho, pues son parte fundamental del devenir del país.
Luis H. Moreno, presuroso, indicó que hay un cierto nivel de insatisfacción, aunque aclaró que esto no significa que se esté atacando a la gestión gubernamental.
“Fallamos al escoger a los mejores. Las prebendas priman sobre el deseo de que el presidente de turno cumpla con su deber”, sostuvo Moreno.
Ahondando en el tema, durante su disertación, Rigoberto González indicó que los políticos deben cumplir con su deber, pues las personas si votan por tal o cual candidato es para que los representen. “Si yo voto por una persona es como si yo estuviera allí, representándome”.
En tono coloquial, González les dijo a los estudiantes que siempre habrá un grado de insatisfacción, por lo que siempre debemos exigir más a quienes están en capacidad de poder hacer las cosas que les corresponden.
Insistió en mantener los valores éticos como una vía para lograr ser un mejor país. Marco García, otro estudiante, quien representó a Panamá en una jornada de física, preguntó adónde iba el dinero que supuestamente debe apoyar las iniciativas de los estudiantes sobresalientes.
“Cuando fui a representar el país, no hubo apoyo de ninguna clase. Las autoridades nos dieron la espalda. No había dinero”, dijeron.
Ante este testimonio, el procurador González apuntó que ese dinero que García necesitaba de seguro formaba parte de los 2 millones de dólares que se gastaron en un desfile de Navidad.
El alumno no disimulaba su disgusto, una mueca apareció y enseguida se fue por el lado izquierdo de su rostro.
González insistió en que estas cosas se dan porque no hay un horizonte en el que los valores imperen y las personas sientan que el no cumplir con las responsabilidades que les atañen es atentar contra la sociedad.
