“Seamos honestos. 2018 no se augura como un buen año”; así comenzaba el informe que la firma Eurasia Group difundió ayer sobre las perspectivas mundiales de cara al nuevo curso geopolítico.
“Aunque los mercados están al alza y la economía no está mal, los ciudadanos están divididos y los gobiernos no están gobernando”, agregó el reporte de 25 páginas en el que se sugiere el posible surgimiento de un nuevo orden global.
La firma, que brinda sus servicios a inversores y líderes mundiales, asegura que las democracias liberales tienen menos legitimidad desde la Segunda Guerra Mundial, y que los problemas estructurales de la institucionalidad democrática no tienen una solución a corto plazo.
Y eso, aunado a que el grupo de expertos de la empresa Eurasia pronostica que 2018 dará lugar a una gran e inesperada crisis cuyas dimensiones serían similares a la crisis económica mundial del año 2008. “Lo siento”, se disculpan.
La firma asegura que el declive de la influencia occidental en la esfera mundial y el efecto de las políticas diplomáticas adoptadas desde la llegada al poder del presidente estadounidense Donald Trump son síntomas de que el mundo se encuentra en una “recesión geopolítica”.
Ello significa que el mundo está cada vez más lejos de la estabilidad que tenía en años anteriores. “Nosotros vemos claramente un planeta sin ningún liderazgo”, advierte el informe.
“Los retos que supone el tratamiento de Trump de los asuntos internacionales son el resultado de una agenda unilateral que crea confusión tanto para los aliados como para los rivales estadounidenses”, opinan los analistas de Eurasia sobre el papel del mandatario estadounidense en el escenario global.
Para contextualizar el panorama que se avecina este año, el grupo Eurasia enumeró los factores de riesgo que pueden hacer a 2018 un año de los más complicados de la geopolítica mundial. El primero es la creciente influencia de China.
Desde que el presidente chino Xi Jingping se consolidó en 2017 como el líder más poderoso en ese país desde la época de Mao Zedong, concentró el suficiente poder doméstico como para redefinir el panorama externo de China e imponer las nuevas reglas.
Según el centro de pensamiento, Xi Jingping se beneficia de la renuncia de Washington al multilateralismo y la incertidumbre que deja Trump sobre el rol estadounidense en la región asiática, creando un vacío de poder que China estaría dispuesto a llenar.
“El modelo político chino, a pesar de sus retos domésticos, ahora es percibido como un modelo sólido, como nunca antes, en momentos en que el modelo político estadounidense está debilitado”, agregó.
Otro reto que tiene la comunidad internacional en este año es el agravamiento de los conflictos mundiales y el terrorismo.
El grupo Eurasia asegura que en 2018 se mantendrá una tensión global crispada en la que cualquier malentendido o una mala decisión política podría dar cabida a un serio conflicto internacional. “La probabilidad de accidentes geopolíticos aumentó significativamente y es una tendencia que continuará”, agregó.
En el informe, se cita la tensión en la península coreana sobre el programa nuclear del régimen de Pionyang y la continuación de la guerra civil en Siria, en la que el presidente de la nación árabe, Bashar Al Asad, parece ganarle la batalla a los rebeldes con las últimas conquistas de su ejército en el terreno.
El grupo no descartó tampoco el aumento de la amenaza terrorista del grupo Estado Islámico, pero que dichos atentados tendrían más incidencia en lugares como el Medio Oriente o el sureste asiático.
El think tank elevó el riesgo de los ciberataques en una época en la que se consolidó una pérdida de normas que conduciría a la falta de una estrategia común para hacer frente a los ataques informáticos, cuya autoría correría a cuenta de países como Rusia o Corea del Norte o actores no estatales, en el caso del grupo de hackers Anonymous.
Los expertos de Eurasia tampoco vaticinan un panorama alentador para México.
El destino de este país dependerá del transcurso de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta, por sus siglas en inglés) y del resultado de las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo 1 de julio.
Con un gran descontento generado por las políticas del presidente Enrique Peña Nieto, el candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador tiene grandes posibilidades electorales.
En caso de que López Obrador llegue al poder, él podría instaurar en el Palacio de Los Pinos una retórica antiestadounidense desde su administración que alejaría a muchos inversores.
Por último, el think tank tampoco tiene buenas previsiones para el Reino Unido. Según los expertos, las negociaciones del brexit entre Londres y Bruselas serán más reñidas de lo esperado por la primera ministra Theresa May.
El rol de la tecnología en 2018
A medida que la tecnología avanza de una manera vertiginosa, aumentan cada vez más las tensiones en aquellas áreas donde la internet y la tecnología jugarán un rol en 2018.
Una muestra de ello es la creciente competencia entre las gigantes empresas tecnológicas de Estados Unidos y China, según el Eurasia Group, para dominar el campo de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías. El que gane esa batalla tomaría el control del panorama económico y geopolítico de las siguientes décadas.
Ambos países también mantendrán una lucha en el intento de dominar el mercado en países como India y Brasil. Estas naciones, por consiguiente, adoptarían los productos tecnológicos y los estándares de quien resulte ganador en esa pelea.
Por lo demás, también se prevé el control estatal de la red por parte de los gobiernos de China y Rusia, con el objetivo de controlar la información.
