La investigación sobre el choque frontal de dos trenes de pasajeros en el sur de Italia en el que fallecieron casi dos docenas de personas tendrá en cuenta mejoras ferroviarias que se habían demorado y el anticuado sistema telefónico de alertas, indicaron las autoridades ayer.
Equipos de rescatistas empleaban maquinaria y perros de búsqueda durante sus operaciones ayer, para retirar los restos de los dos convoyes que impactaron en un campo de olivos en la región de Puglia.
La cifra oficial de muertos se mantuvo en 23, pero la prefecta de Barletta, Clara Minerva, dijo que las familias habían informado de otros cuatro desaparecidos, y sugirió que sus cuerpos podrían seguir entre los restos.
Tras visitar la zona del siniestro, el primer ministro italiano, Matteo Renzi, dijo que se trataba de una tragedia “absurda” y prometió una investigación a fondo. En tanto, el ministro de Transporte, Graziano Delrio, se presentó al Parlamento para analizar el siniestro.
