El presidente Evo Morales anunció ayer un plan de emergencia por más de 250 millones de dólares ante una potencial escasez de alimentos por una caída en la producción por efecto de una sequía causada por el fenómeno de El Niño.
Gran parte de los fondos serán invertidos en riego para la agricultura, perforación de pozos, compra de cisternas para abastecer a centros urbanos afectados por la escasez de agua y la construcción de más silos para almacenar alimentos, dijo el mandatario durante una concentración de indígenas en el poblado de Challapata.
Asimismo, autorizó a los bancos reprogramar créditos de productores agropecuarios y dijo que su gobierno pagará el doble del precio del maíz, el cultivo más afectado, para incentivar la producción de ese alimento del que dependen las aves, bovinos, cerdos y la producción de leche y huevos.
El plan incluye el incentivo de huertos familiares y la liberación de aranceles a la importación de maquinaria e insumos agrícolas, pero no autoriza la ampliación en el uso de semillas transgénicas, actualmente permitida solo para la soja, como piden los agropecuarios.
La situación se presenta en momentos de una desaceleración de la economía boliviana por la caída de hasta un tercio del valor de las exportaciones los primeros cinco meses del año.
La agroindustria ocupa el tercer lugar de las exportaciones, aporta un millón de empleos y representa el 8% del producto interno bruto.
