El próximo domingo los bolivianos votarán si van a cambiar la Constitución para permitir que su actual presidente se presente a una tercera reelección en 2019.
Pero el mandatario que venció a la oposición en las urnas en cada elección de la última década y que ha disminuido los índices de pobreza del país, enfrenta un escándalo con una mujer que tiene la mitad de sus años y que, en opinión de los analistas, podría volcar hacia el “no” al 15% de los votantes que no saben si darle vía libre o no a la reforma constitucional que podría alargar el gobierno de Morales.
Hace un mes, un periodista reveló que supuestamente una examante de Morales logró que la contrataran como gerente comercial de una constructora que en 5 años se adjudicó 7 proyectos estatales por casi 500 millones de dólares. Morales aceptó el romance del cual nació un hijo que luego murió en circunstancias misteriosas.
Es la primera vez que se vincula a Morales directamente con un caso de supuesta corrupción lo que, en teoría, no afectaría los resultados del referendo reeleccionista del domingo y del que en estos momentos varias encuestas anticipan una votación cerrada.
