Un año después de que una auditoría interna de la Caja de Seguro Social (CSS) revelara numerosas irregularidades, como posibles cortocircuitos o conatos de incendio que ponen en riesgo la vida de pacientes y funcionarios, la contralora Gioconda Torres de Bianchini aún no tiene un documento en firme para denunciar los hechos.
Pese a la advertencia, la contralora lo toma con calma. Dijo que espera los resultados de una auditoría que ordenó hace más de un año para corroborar si hubo anomalías.
La respuesta de Torres llegó obligada por orden de la Corte Suprema de Justicia que falló sobre un hábeas data que interpuso este medio.
La auditoría de la CSS alertó sobre la mala calidad de trabajos de electricidad y remoción y construcción por parte de empresas “no idóneas”.
Detectó también que las empresas mayormente favorecidas con contratos estaban relacionadas entre sí.
En la voluminosa auditoría interna de la CSS –de unas 200 páginas– se encontraron “desórdenes y falta de controles” por parte de funcionarios, como la exsecretaria general de la CSS Doris Arias. Incluso, la falta de diligencia de auditores de la Contraloría.
Con todo, Arias recibió un indulto del expresidente Ricardo Martinelli.
