Los jueces del Supremo Tribunal Federal de Brasil absolvieron a la presidenta del Partido de los Trabajadores de cargos de corrupción y lavado de dinero en un caso derivado de una enorme investigación sobre la corrupción en el país.
Los fiscales argumentaron que la senadora Gleisi Hoffmann aceptó el equivalente a más de 260 mil dólares en donaciones ilegales de campaña, malversadas de contratos de Petrobras, la petrolera estatal que está en el meollo de la investigación Lava Jato, la cual ha revelado miles de millones de dólares en sobornos y coimas.
Hoffmann alegó que los cargos fueron inventados, con el ánimo de desacreditar a su partido, el mismo argumento que ha usado para defender al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, fundador del partido, que fue declarado culpable de corrupción. Ella agregó que las acusaciones en su contra derivaron solo de testigos no confiables que estaban cooperando con las autoridades.