Un mes después de desatada la crisis entre el principal contratista de la ampliación del Canal y la Autoridad que lo administra, antiguos miembros de la junta directiva de esa entidad recalcaron su respaldo a la gestión de la vía y la intención de encontrar una solución consensuada al conflicto para evitar la paralización de las obras.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Grupo Unidos por el Canal (GUPC) y la aseguradora Zurich American concluyeron ayer, aún sin acuerdos, su tercer día de conversaciones en busca de una solución pactada para los problemas de insolvencia de la empresa constructora, integrada por la española Sacyr, la italiana Impregilo, la belga Jan de Nul y la panameña CUSA.
Las partes consumieron una nueva jornada de trabajo y se citaron para hoy viernes, a solo un día de que venza el plazo límite fijado para las negociaciones, marcado por el contratista para el 1 de febrero.
De lo conversado en el auditorio Ascanio Arosemena no trascendieron muchos detalles nuevos. El administrador de la ACP, Jorge Luis Quijano, solo manifestó que no es intención de la entidad que representa extender el plazo de negociación.
ACP y GUPC conversan alrededor de una propuesta de Zurich American que implicaría la conversión de los $400 millones de fianza en un préstamo, además del aporte de $100 millones por parte de la ACP y otros tantos por el consorcio.
GUPC emitió a última hora un comunicado en el que asegura que “sigue buscando una solución de largo plazo que permita la conclusión de las obras con la mayor eficiencia de tiempo y costo”. El desencuentro se desató el pasado 30 de diciembre, tras el preaviso del consorcio de suspender las obras si la ACP no aceptaba sus reclamos de $1,600 millones en sobrecostos.
La ACP ha recibido, desde entonces, el respaldo general de la sociedad panameña, y el más reciente espaldarazo de exmiembros de la junta directiva del Canal que comandaban la entidad cuando se tomó la decisión de ampliar la vía acuática.
