La Policía brasileña detuvo a un exejecutivo de Petrobras, acusado de desvío de dinero en la adquisición de un pozo petrolero en Benín, África occidental, en una ramificación de la operación Lava Jato.
Un exbanquero, con el que habría actuado en complicidad, debía entregarse a las autoridades por la tarde, indicó la Policía. Otras cinco personas fueron detenidas. Todas podrían ser acusadas de corrupción, fraude en licitaciones y evasión de divisas a través de cuentas bancarias en Suiza y Estados Unidos.