Dirigentes del Movimiento 10 de Abril exigieron ayer, por segunda ocasión, al Gobierno rescindir el contrato con la empresa Generadora del Istmo, S.A. (Genisa) y que se haga cargo del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco en beneficio del pueblo ngäbe buglé.
Ricardo Miranda, miembro del movimiento, indicó que los indígenas mantendrán las protestas hasta que el Gobierno suspenda el llenado del embalse.
“Bajo ningún concepto el pueblo ngäbe buglé acepta que la empresa Genisa se quede en Barro Blanco porque hay mucha corrupción”, afirmó Miranda.
Por tanto, añadió que definitivamente la empresa debe abandonar el proyecto y el Gobierno hacerse cargo de la hidroeléctrica.
Miranda solicitó a la empresa abrir la compuerta y que se pare el vaciado.
Miembros de la Policía Nacional y antidisturbios custodian el área.
Este medio buscó la versión de la empresa, pero no se logró una respuesta.
