Un exjefe de la droga de Honduras que confesó haber matado a 78 personas y que está preso en Estados Unidos (EU), dijo que pagó enormes sobornos a cambio de protección al expresidente Porfirio Lobo (2010-2014) y a su hijo Fabio.
Devis Leonel Rivera Madariaga, un exlíder del cartel Los Cachiros, que se entregó a la DEA, la agencia antidrogas estadounidense, en diciembre de 2015, testificó el pasado lunes en un tribunal de Nueva York, a pedido del Gobierno de EU, en el desarrollo del caso contra el hijo del expresidente, Fabio Lobo, acusado de conspirar para enviar cocaína a este país. Consultado por la AFP, el expresidente Lobo negó las “acusaciones absolutamente falsas” y dijo que nunca se reunió con narcotraficantes o recibió sobornos de ellos.
Durante más de tres horas y media, Rivera declaró que sus contactos con los Lobo, con políticos, con la Policía y militares, ayudaron al cartel a recibir toneladas de cocaína en Honduras. La droga, proveniente de Colombia o Venezuela, atravesaba Honduras y se dirigía a Guatemala, México y finalmente a Estados Unidos. Fabio Lobo escuchó en silencio y varias veces negó con la cabeza las afirmaciones de Rivera.
Cuando el fiscal Emil Bové preguntó a Rivera si había recibido asistencia de Porfirio Lobo, Rivera contestó“sí” y dijo que el primer soborno de “aproximadamente 250 mil a 300 mil dólares” se le pagó en 2009, cuando este se preparaba para postularse a la Presidencia.
Rivera dijo que participó de una segunda reunión con el entonces candidato Lobo, en la cual le entregaron un paquete de billetes de 500 lempiras “de ocho a doce pulgadas de alto” y luego le enviaron una maleta con “$200 mil a $250 mil”.
El testigo también involucró en sus denuncias al actual ministro de Seguridad, Julián Pacheco Tinoco, de quien precisó que ayudaba a proteger el narcotráfico.
Rivera dijo, asimismo, que se reunió con otros narcos y al menos con un diputado para ordenar “a un grupo de policías” el asesinato en diciembre de 2009 del ex zar antidrogas de Honduras, el general Julián Arístides González, a cambio de 200 mil a 300 mil dólares.
El narcotraficante relató que hubo una tercera reunión de Los Cachiros con Lobo tras su elección, en la que también participó, y en la cual el entonces presidente dijo que nunca los extraditaría a Estados Unidos y “que él nos iba a dar los contratos del gobierno para pagarnos el soborno que le habíamos dado para su campaña”.
El testigo sostuvo que Fabio Lobo y su seguridad ayudaron personalmente a Los Cachiros a recibir dos cargamentos de droga que llegaron por avión en 2012 y 2013. Detenido en Haití en 2015, Fabio se declaró culpable de conspiración para importar y distribuir cocaína en EU en mayo de 2016.
