La exministra francesa de Cultura Audrey Azoulay fue elegida directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) ayer viernes, frente a su rival catarí, un día después de que Estados Unidos e Israel anunciaron su salida de la organización, acusándola de ser antiisraelí.
Si la conferencia general de Estados miembros confirma, el 10 de noviembre, la elección del consejo ejecutivo, Azoulay se convertirá en la segunda mujer en dirigir la Unesco, en un momento crucial de su historia. Fragilizada por sus disensiones y sus aprietos económicos, la Unesco sufrió “un duro golpe”, según la saliente directora general, la búlgara Irina Bokova, tras el anuncio de Estados Unidos y de Israel.
