Cuando faltan cerca de cuatro meses para la elección del rector y 19 decanos en la Universidad de Panamá (UP), crece la controversia sobre las condiciones necesarias para que dicho proceso se realice de manera transparente y equitativa.
Para José Garrido, presidente del Movimiento de Adecentamiento de la Universidad de Panamá, el ambiente previo a los comicios no es el apropiado, debido a la “persecución” contra varios docentes.
Según Garrido, el sistema electoral universitario se ha tornado “injusto y discriminatorio, permitiendo que desde la rectoría se propicie el clientelismo y la corrupción”.
Sus planteamientos fueron avalados por la defensora universitaria, Anayansi Turner, quien agregó que en la UP “hay un estado de tensión y de temor a no expresarse libremente, ya que se pueden generar represalias políticas”, lo que se traduce en “un clima que no favorece un proceso electoral abierto, libre, independiente e imparcial”.
Sin embargo, Gustavo García de Paredes, rector de la UP desde hace casi dos décadas, negó las acusaciones.
Aseguró que, contrario a lo que dicen sus detractores, la universidad es un lugar en donde “todos son libres de postularse y emitir libremente sus opiniones”, y aseguró que el sistema electoral universitario “es participativo y democrático”.
El proceso de elección fue abierto por el Consejo General Universitario a finales del año pasado; sin embargo, no será sino hasta el próximo mes de marzo cuando se iniciará la fase de postulaciones. Las elecciones están previstas para el mes de junio próximo.