El Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales informó ayer que la ampliación de la reserva marina Santuario de Flora y Fauna de Malpelo, en Colombia, la cual limita con el área protegida marina Cordillera de Coiba, en Panamá, permitirá mejorar el manejo y protección de recursos marinos de “alta conectividad biológica” entre ambos países.
“Ya los científicos de ambos países estamos planeando expediciones para estudiar la biodiversidad de aguas profundas”, informó Héctor Guzmán, biólogo marino del Smithsonian.
Ambas reservas son reconocidas como patrimonio mundial de Unesco, que favorecen la conservación de un gran número de especies migratorias como: tiburones, ballenas, delfines y especies de importancia comercial, como los atunes.
Para el Smithsonian, esto presenta un nuevo reto en el manejo pesquero binacional, debido a que en estas áreas protegidas marinas se permite la pesca regulada.
