Insurgentes del grupo radical filipino Abu Sayyaf dejaron en libertad ayer a un rehén noruego, dijeron oficiales del ejército filipino.
El año pasado, la milicia decapitó a dos canadienses y liberó a una filipina que habían sido secuestrados con el europeo en una localidad del sur del país.
Kjartan Sekkingstad fue liberado la tarde de ayer en la zona provincial de Sulu, tras un año de cautiverio en la selva, apuntaron los funcionarios. Estuvo custodiado por soldados que lo entregaron a las autoridades.
Los ciudadanos canadienses fueron decapitados cuando la milicia no recibió el abultado rescate que exigía el movimiento extremista y la mujer quedó en libertad antes de la llegada al poder del presidente Rodrigo Duterte el pasado 30 de junio.
Fuerzas gubernamentales lanzaron una importante ofensiva contra los insurgentes tras el asesinato de los canadienses, que fue condenado por el entonces presidente filipino Benigno Aquino III y por el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau.