Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) cuestionaron ayer la exigencia del Gobierno de Colombia de fijar una fecha para el desarme de esa guerrilla como parte del acuerdo de paz que negocian en Cuba, así como el “cinismo” con el que pretende negar la existencia de grupos paramilitares.
“No cabe exigirle a las FARC, de manera unilateral, una fecha perentoria para la dejación de las armas, mientras por parte del Estado no se asumen compromisos serios”, dijo Carlos Lozada, negociador de paz de las FARC, en un texto difundido ayer en el portal de la organización comunista. Lozada aludió en esos términos a la exigencia formulada por el presidente Juan Manuel Santos el 28 de marzo.
“El gobierno exige una fecha fija, precisa y clara para que termine el proceso de desarme”, dijo Santos en un mensaje televisado.
No obstante, las FARC consideran que ese llamado desconoce la complejidad del punto en discusión entre las partes y que involucra no solo el desarme de las tropas rebeldes después de medio siglo de lucha, sino también, de forma global, el cese del fuego bilateral y definitivo.
Además incluye aspectos como una ley de amnistía, garantías de seguridad para los futuros excombatientes y el fin del paramilitarismo.
“Todo lo cual requiere de reformas institucionales que cimenten esos compromisos del Estado”, comentó Lozada.
El grupo alzado en armas respondió a las declaraciones del mandatario antes de que se reanuden, probablemente hoy miércoles, los diálogos de paz en La Habana iniciados hace más de tres años, tras una pausa de varios días en las conversaciones.
Las FARC cuestionaron con especial hincapié el “negacionismo gubernamental” frente a los grupos de origen paramilitar que actúan en Colombia, y que según las autoridades de ese país corresponden a bandas criminales diferentes de las que combatieron a sangre y fuego a los rebeldes en el pasado, muchas veces con apoyo de militares.
Lozada consideró“el colmo del cinismo” que el ministro colombiano de Defensa, Luis Carlos Villegas, en una reciente entrevista con el diario El Tiempo, haya sostenido que el paramilitarismo “es un fantasma inventado por las FARC para dilatar” la firma de un acuerdo de paz.
Del mismo modo, Iván Márquez, jefe de la delegación de paz de la guerrilla, afirmó en Twitter que “el paramilitarismo no es una excusa para dilatar nada; es una amenaza letal contra la paz y la democracia”.
Por su parte, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, destacó ayer en El Salvador que el proceso de paz con la guerrilla de las FARC es histórico, porque coloca a las víctimas en el centro de la solución para finalizar un conflicto armado de medio siglo.
“Es la primera vez en la historia de un proceso de paz que se coloca a las víctimas en el centro de la solución del conflicto, eso no había pasado antes”, comentó Santos durante un encuentro con empresarios en un hotel de San Salvador durante la visita oficial que empezó el pasado lunes tras llegar procedente de Guatemala.
El gobierno y las FARC pretenden firmar este año un acuerdo definitivo de paz, tras alcanzar acuerdos en cuatro de los seis puntos de las negociaciones.
Quedan por definir el cese del fuego bilateral y definitivo, y el mecanismo para refrendar los pactos.
