Financial Pacific (FP), la empresa objeto de un proceso de reorganización en octubre de 2012 por la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) a raíz de un desfalco de $12 millones, –y más tarde adquirida por inversionistas brasileños–, vuelve a estar en el ojo de la tormenta por denuncias de clientes que reclaman depósitos millonarios, supuestamente desaparecidos.
Uno de ellos es el jubilado estadounidense James Culbertson. Este denunció en noviembre de 2012 que, dos años antes, el depósito a una cuenta por $12.5 millones en FP, a nombre de su sociedad Ojo de Montaña, desapareció de manera irregular.
Expresó que le informaban que solo aparecían $95 mil. Además, que esta suma era reclamada por personas registradas como los nuevos dignatarios de su sociedad, representados por el religioso portugués Alexandre da Cámara Pereira.
Culbertson, a través de sus abogados, también denunció ante el Juzgado Segundo Civil de Panamá que la junta directiva de su sociedad fue alterada sin su consulta y, por tanto, la cuenta en FP aparecía a nombre de otras personas.
De acuerdo con la documentación entregada al juzgado, Culbertson inicialmente presentó una reclamación ante Carlos Javier Osorio Wald y Josue Absalón Chávez González, actuales directivos de FP, a quienes exigía la devolución de los $12.5 millones producto del escándalo del que era objeto la casa de valores.
Sin embargo, sostuvo el denunciante, ambos ejecutivos de FP “con una sonrisa y en tono amenazante dijeron que no entregarían ese dinero”.
Como prueba de la existencia de la cuenta en FP, Culbertson utilizó una certificación de un acta de la Notaría Décima de Panamá, que resaltaba que, para enero de 2012, esta reflejaba un saldo de $12.5 millones.
También, que para el 29 de noviembre de 2013 se debitaron $5.4 millones, cuya transacción no llegó a su destino y que esos fondos “de manera sospechosa”, no se han vuelto a acreditar a la cuenta.
A pesar de que los directivos de FP le aseguraron que para enero de 2014 su cuenta reflejaba $95 mil, el estadounidense acreditó, también a través de un acta notarial, que tenía un fondo de $4.3 millones entre dólares americanos, canadienses y australianos.
Basado en estas evidencias, el pasado 15 de enero el juzgado comunicó a FP la orden de un embargo a favor de Culbertson y en contra de los supuestos nuevos dignatarios de la sociedad Ojo de Montaña, por la suma de $13.7 millones, en concepto de capital, costas y gastos del proceso.
No obstante, los inversionistas que también reclaman la cuenta bancaria de Ojo de Montaña presentaron un amparo de garantías.
El Primer Tribunal Superior admitió el recurso y suspendió el embargo hasta que se resuelva el fondo del litigio.
Jorge Hernán Rubio, representante legal de la casa de valores FP, afirmó que no hay irregularidad en el manejo de los fondos por la actual administración de la empresa.
Aclaró que FP no está involucrada en el supuesto cambio de directiva de la sociedad, por lo que eso debe ser deslindado entre las partes reclamantes.
Destacó que la compañía que representa puso a disposición del juzgado la documentación requerida en este caso; sin embargo, por el amparo, en ese momento se enteraron de que el expediente pasó al Tribunal.
Rubio manifestó que solo esperan que se resuelva el recurso legal en el tribunal para proceder con la decisión.
Otro caso
Rubio confirmó que, desde noviembre de 2012, FP enfrenta otro litigio millonario por concepto de reclamación de fondos por $4 millones por parte de Caye International Bank.
La demanda se encuentra en medio de un arbitraje en la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, solicitado por la parte reclamante.
La entidad bancaria solicitó la suma millonaria, luego de que FP fue intervenida en 2012.
Ante ello, Rubio explicó que los fondos estaban depositados en la casa de valores Financial Forets y no en FP, y que los miembros de la actual junta directiva de esta empresa no están asociados a la primera.
Señaló que FP también procedió a demandar al banco por daños y perjuicios dentro de este proceso de arbitraje.