CONFLICTO URBANO

Fallo declara ilegal estudio ambiental de Bay Towers

Fallo declara ilegal estudio ambiental de Bay Towers
La edificación de 2 torres de 40 pisos cada una ha avanzado durante los últimos seis años, como se observa en la imagen.

La Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) declaró “ilegal” una resolución del 20 de mayo de 2013, emitida por la desaparecida Autoridad Nacional del Ambiente, hoy Ministerio de Ambiente, a través de la cual se aprobó el estudio de impacto ambiental para el proyecto Bay Towers, en Paitilla, corregimiento de San Francisco.

Según el fallo del 10 de julio de 2019, que tuvo como ponente al magistrado Abel Augusto Zamorano, la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo consideró que el estudio ambiental del proyecto Bay Towers fue aprobado “al margen” del debido proceso, porque “no se elaboró” y “ejecutó” un plan de “participación ciudadana” involucrando a la comunidad afectada como actor clave dentro del área de influencia de la obra.

Una obra en el corazón de Paitilla

En 2013 la Autoridad Nacional del Ambiente aprobó el estudio ambiental de Bay Towers, y en 2014 arrancó su construcción. Se espera que el proyecto inmobiliario concluya en 2020. La demanda de los vecinos de Paitilla fue presentada hace cuatro años.



En este caso, uno de los aspectos que llamó la atención tanto de los magistrados de la Sala como de la Procuraduría de la Administración –instancia que se pronunció sobre el tema dentro del proceso– fue que las encuestas incluidas en el estudio ambiental fueron hechas a trabajadores del área y no a los residentes.

Se efectuaron 12 encuestas a personas que trabajan en el área, y no así a los directamente afectados como lo establece la ley”, se lee en el fallo.

La demanda de nulidad fue presentada hace cuatro años por el activista y abogado Harley Mitchell hijo, en representación de Gonzalo de la Guardia, Enrique Benítez y Nicolás Fabbroni, todos residentes de Paitilla.

Los promotores

En medio de este proceso, las sociedades Toledot Investment Corp. y Yavne Investment Corp., promotores del proyecto inmobiliario, argumentaron que el PH Bay Towers, ahora The Towers, tuvo un estudio ambiental categoría I porque sus actividades no producían impactos negativos significativos.

Además alegaron que la extracción de material pétreo (rocas) y los ruidos que generan las obras del edificio son propias de la etapa de construcción, por lo cual no se ha violado el debido proceso y la resolución impugnada es legal.

Sobre la decisión de la Sala Tercera, Harley Mitchell subrayó que este fallo representa un “precedente de importancia” en casos de urbanismo y participación ciudadana.

“La participación ciudadana que realizaron los promotores del proyecto The Tower, que debió hacerse de manera honesta, transparente y efectiva y que en lugar de eso, fue mal llevada, fue el elemento clave que determinó la ilegalidad del estudio de impacto ambiental”, manifestó.

Darío Vásquez Wolff, presidente de la Asociación Soy Paitilla, manifestó que esta decisión llega tarde, porque el edificio está por ser terminado. Sin embargo, también dijo que esto es una muestra de que los residentes siempre tuvieron la razón con relación a que no fueron consultados.

Más allá de cuestionar a la promotora y los representantes de este desarrollo inmobiliario, Vásquez Wolff consideró que el Estado tiene la mayor parte de la responsabilidad pues permitió que en 2013 la obra arrancara al aprobar un estudio de impacto ambiental con deficiencias.

En ese momento el administrador de la Autoridad Nacional del Ambiente era Silvano Vergara, quien también fue cuestionado por varias decisiones que tomó sobre áreas protegidas y daños a ecosistemas de manglares.

Se contactó a Desarrollo Bahía, socio principal del proyecto inmobiliario, y sus representantes indicaron que enviarían un comunicado de prensa sobre la decisión de la Sala Tercera. Al cierre de la edición no había llegado.

En total, The Towers contempla un desarrollo de 2 torres de 40 pisos cada una, una garita, control de acceso para residentes y visitantes, áreas de esparcimiento y sala de juego, entre otras facilidades.

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