La falta de medicinas en la Caja de Seguro Social (CSS) mantiene en estado de desesperación a pacientes con patologías hematológicas, cuyos familiares denunciaron que llevan hasta seis meses esperando por el fármaco que los ayuda a controlar sus enfermedades.
Los pacientes y sus familiares se reunieron ayer para conversar sobre esta situación, y no descartaron llevar a cabo acciones de fuerza para conseguir una respuesta oportuna a sus demandas, debido al riesgo que representa para su salud estar sin medicinas.
Entre los medicamentos que denunciaron llevan entre un mes y seis meses sin recibir se encuentran: imatinib, hydroxyurea y nilotinib, por mencionar algunos.
Una de las pacientes que espera por el nilotinib es Noris Arrue de Muñoz, a quien el pasado mes de enero le diagnosticaron leucemia meloide crónica.
Muñoz recibió tratamiento por tres meses, pero al cabo de este tiempo el medicamento escaseó y se vio obligada a abandonarlo, porque en la farmacia privada una caja de 112 cápsulas cuesta 5 mil 900 dólares.
La presidenta de la Asociación Panameña de Pacientes y Parientes con Enfermedades Hematológicas, Faustina Díaz, indicó que en el afán para poder conseguir las medicinas que necesitan los pacientes con estos padecimientos, han mandado nota a la junta directiva de la entidad y mantienen reuniones con funcionarios de la institución.
Entre esos funcionarios, detalló que están el subdirector, Julio García Valarini, y el director nacional de Planificación, Sergio Alemán, con los cuales tratan de buscar una solución.
Al respecto, Alemán reconoció el malestar que les causa a los pacientes no poder recibir sus medicamentos al día, pero aseguró que de 10 medicamentos que les faltan lograron adquirir 8 y están en proceso de compra los restantes.
De hecho, indicó que de estos medicamentos que mencionan los pacientes solo quedan pendientes el nilotinib y el imatinib. El primero, dijo, puede llegar en las próximas dos semanas.
Alemán indicó que se reúne los viernes o lunes de cada semana con los pacientes de diferentes enfermedades crónicas, para darle seguimiento al tema de abastecimiento de medicinas.
Esta labor, expresó el funcionario, conlleva trabajar con los proveedores para garantizar que cumplan con los requisitos para poder traer las medicinas al país.
Agregó que se trata de un trabajo extramuros de la Caja de Seguro Social, que obliga a ir más allá que llamar a las licitaciones para adquirir los fármacos que necesita la población.
