A partir de esta semana, la Caja de Seguro Social (CSS) suplirá las diferentes farmacias de la institución con una serie de medicamentos que tenían nula o poca existencia en la entidad.
Se trata de un total de siete fármacos con los que abastecerán las diferentes instalaciones de salud de la CSS por un periodo de dos a ocho meses.
Por ejemplo, la institución no contaba con interferon beta, una inyección utilizada especialmente para reducir los episodios de síntomas y retrasar el desarrollo de la discapacidad en pacientes que padecen de esclerosis múltiples.
Otro de los medicamentos adquiridos son pastillas deferasirox de 500mg (miligramos) que es usada en pacientes de hematología permitiendo eliminar el exceso de hierro presente en el cuerpo en personas que han recibido una gran cantidad de transfusiones de sangre.
La CSS también estará supliendo sus instalaciones con otros fármacos como azitromicina, propofol, gluconato de clorhexidina y latanoprost (ver tabla).
De acuerdo con informes de la entidad, las farmacias del interior del país muestran 95% de abastecimiento, mientras que en el área metropolitana se registra 90%.
Las autoridades han atribuido este nivel de cobertura al acto público 01-2017 en el cual se licitó la compra de 427 renglones de medicamentos por un valor de 240.9 millones de dólares.
Los primeros medicamentos de esta compra empezaron a ingresar en la CSS en septiembre del año pasado y se prevé que de manera paulatina vaya llegando a las bodegas el resto de las medicinas.

En su momento, Alfredo Martiz, director de la CSS, manifestó que esta compra, representaba el 70% de los fármacos que se requieren.
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Para las diferentes asociaciones que representan a los pacientes en el país, la crisis que se ha vivido en los dos últimos años por la falta de medicamentos, principalmente de aquellos de alto riesgo, todavía no se ha logrado superar.
Faustina Díaz, presidenta de la Asociación Panameña de Pacientes y Parientes con Enfermedades Hematológicas, manifestó que “la falta de fármacos no ha mejorado en nada”.
Agregó que en el gremio que preside hay pacientes que llevan más de tres meses sin medicinas, y que no pueden comprar en farmacias por sus altos precios. “El porcentaje mínimo que no está abastecido es precisamente el de los pacientes más sensitivos”, expresó.
En tanto, Roger Barés, del Comité de Protección al Paciente y Familiares, señaló que los abastecimientos reales pueden estar entre el 70% y el 80%.
Estimó que para lograr cambios en la situación se deben dejar de lado los “intereses particulares” y pensar en los pacientes.
El anuncio de la llegada de nuevas medicinas surge en medio del retiro de linsinopril, usado para la hipertensión, suministrado por la empresa Aurchem Pharmaceutical PVTLTD de India, debido a fallas.
