ARGENTINA

Fernández declara hoy ante el juez

Fernández declara hoy ante el juez
Los seguidores de Cristina Fernández de Kirchner arropan a la mandataria a su llegada a la capital argentina para comparecer ante el juez Claudio Bonadío.

Las denuncias de corrupción abundaron durante los dos períodos de gobierno de Cristina Fernández, pero la mayoría no prosperó.

La semana pasada un fiscal federal pidió que fuese incluida en una investigación de lavado de dinero. Su exsecretario de transporte y un empresario muy allegado a su familia fueron detenidos en investigaciones separadas de corrupción que podrían terminar implicándola a ella.

Se reactivó además una investigación separada de posible lavado de dinero usando hoteles de su familia. Para completarla, fue llamada a declarar hoy en relación con una supuesta manipulación de la divisa argentina. Será la primera vez en que se presente ante los tribunales para presentar una descarga en una causa en su contra.

Fernández fue sucedida en la presidencia por un rival conservador, Mauricio Macri, exalcalde de Buenos Aires e hijo de uno de los empresarios más ricos del país.

La expresidenta y su finado esposo y predecesor, Néstor Kirchner, fueron los líderes políticos más dominantes que tuvo Argentina en décadas y muchos les reconocen haber sacado al país de la peor crisis económica de su historia en 2001.

Pero sus detractores afirman que sus políticas sociales contribuyeron a generar una espiral inflacionaria y critican la combativa retórica de ella, el enriquecimiento personal de la pareja y el que se hayan visto salpicados por varios escándalos.

Ella siempre desestimó las acusaciones diciendo que eran mentiras de la prensa o difamaciones de sus enemigos, que buscaban restar méritos a los logros en los 12 años que ella o su marido estuvieron en el poder. Si bien la justicia le respira cada vez más cerca, Fernández no ha sido procesada por delito alguno por ahora.

Cuando el año pasado decidió no postularse a cargo público alguno como senadora, lo que le hubiese generado ciertas inmunidades, sus partidarios dijeron que no tenía nada que esconder. Fernández completó dos mandatos y no podía postularse a un tercero por ley.

Desde que Fernández entregó el poder en diciembre, el nuevo gobierno prometió combatir la corrupción, y analistas dicen que los jueces sienten que tienen mayor independencia ahora para sacar adelante causas contra la expresidenta y su círculo íntimo de colaboradores sin temor a represalias.

La semana pasada, el empresario Lázaro Báez fue detenido la semana pasada al aterrizar en su jet privado en el aeropuerto de Buenos Aires. Báez, un exempleado bancario que es hoy un empresario millonario, está acusado de lavado de dinero y desfalco por unos 5 millones de dólares. Se negó a declarar ante un juez y está preso.

Los fiscales se interesaron en Báez tras una investigación periodística de 2013 en la que se le presentó como un testaferro que Kirchner usó para lavar dinero.

Además, los fiscales argentinos han dicho que se encuentran estudiando las transacciones de varios hoteles propiedad de la familia Kirchner en la provincia sureña de Santa Cruz, donde vive Fernández desde que dejó la presidencia.

Versiones de prensa locales dicen que los hoteles están generalmente vacíos, lo que hace que la gente se pregunte cómo generan los ingresos que reportan.

Se sospecha que fue parte de un plan para mantener el peso alto mediante la venta de dólares a un precio por debajo del valor de mercado, causándole al Estado una pérdida del equivalente a más de 5 mil millones de dólares al cambio actual. Las ventas hicieron que las reservas del Banco Central quedasen muy bajas.

KICILLOF ANTE EL JUEZ

El exministro de Economía argentino Axel Kicillof afirmó ayer ser víctima de una “operación política mediática” al presentarse ante un juez que lo investiga por supuesta defraudación al Estado, una causa que también tiene en la mira a la anterior presidenta Cristina Fernández.

A la salida de la cita ante el juez federal Claudio Bonadío, Kicillof dijo a los periodistas que la investigación de la que es objeto “es una vergüenza escandalosa”.

El exfuncionario se limitó a presentar un escrito en su defensa y no aceptó contestar preguntas del magistrado durante la media hora que duró la cita.

Kicillof, actualmente diputado nacional por el Frente para la Victoria (FPV), estuvo acompañado por cientos de correligionarios que sostienen que es víctima de una operación mediática y judicial que busca desacreditarlo, que se congregaron en las inmediaciones del edificio donde se encuentra el tribunal de Bonadío.

El exministro que gozó del mayor apoyo de Fernández durante su mandato afirmó, además, que en esta causa “se está juzgando la política económica” del anterior gobierno y que es una “denuncia política armada”.

Fragmentos del escrito que presentó Kicillof y que fueron revelados por la prensa incluyen cuestionamientos del exfuncionario al juez al considerar absurda su pretensión de “demostrar algo prácticamente esotérico” como “si el precio que fijó el Banco Central” para esas operaciones de dólar a futuro “era o no el correcto”.

Además, remarcó ante el juez Bonadío que la entidad financiera intervino en el mercado del dólar futuro como lo hubiera hecho la mayoría de los bancos centrales del mundo y que operó“como parte habitual de la política cambiaria”.

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